
Un camino de liderazgo, resiliencia e inspiración
Un Trail de liderazgo, resiliencia… e inspiración.
En 2010, Pierre Tarance quedó tetrapléjico a los 27 años tras un «placaje de catedral» durante un partido del Rugby Club de Vannes. En el hospital Kerpape conoció a Marie, su fisioterapeuta… Se enamoraron, se casaron y tuvieron dos hijos.
Este 19 y 20 de septiembre, Pierre recorrió 165 km del Grand Trail du Finistère en 28 horas, llevado por un equipo de 100 corredores bajo la coordinación de Marie. Tuve el honor de ser uno de ellos.
Todo empezó cuando un grupo de entusiastas (Olivier Savourel, Daroussin Pascale, Maximilien Daroussin) le propuso a Pierre una salida en joëlette. Al terminar aquel día, Pierre les dijo: «Sentir de nuevo el viento en mi piel a toda velocidad… eso no tiene precio».
Pierre no es un pasajero. Él es el líder. Conoce el deporte de alto nivel, la cultura del esfuerzo y el espíritu de equipo.
En el centro de la joëlette, con la tableta en mano, entrena, orienta y motiva: «Venga, chicos, ¿objetivo: el aperitivo o la cena?». Resultado: cada uno se supera a sí mismo; nadie quiere frenar al colectivo.
También es entrenador de rugby en Auray. Este fin de semana, su equipo ganó sin él. Como un guiño del destino. 100 corredores. 48 horas juntos. Parejas, desconocidos… unidos en torno a un sentido común.
El liderazgo también es esto: crear un mundo al que los demás quieran pertenecer.
La asociación Pierre qui Roule orquestó una logística impecable gracias a decenas de voluntarios. Surge una pregunta: ¿Qué proyectos somos capaces de proponer que despierten en los demás las ganas de comprometerse, de contribuir y de vibrar?
Una joëlette se pilota entre 3, 7 o 9 personas, con roles definidos: poni, cuernos, líder… Cada uno encuentra su lugar de forma natural. Liderazgo distribuido, coordinación, confianza, potencia colectiva.

Y después… la llegada a la playa, cantando, al anochecer y bajo el humo de las bengalas… Mágico.
Este fin de semana me acordé de mi amigo y conferenciante estadounidense W Mitchell (tetrapléjico y quemado al 80%) y de sus dos frases icónicas:
- «¡Lo que te ocurre no importa; lo que importa es qué haces con ello!».
- «Antes podía hacer 10.000 cosas. ¡Hoy, 9.000!».
Si tuviera que motivar de nuevo a un equipo o recrear un vínculo, no lo dudaría ni un segundo: 48 horas con Pierre en la joëlette. O invitarlo a vuestra próxima convención.
Bravo, Pierre. Bravo, Marie.
Una pareja de emprendedores con propósito.
Encarnáis un liderazgo poderoso, inspirador… y profundamente humano.



